Tras acompañar los festejos del 25º aniversario del Centro Artesanal y de la Asociación de Artesanos de Puerto San Julián el tapiz itinerante partió en busca de nuevos espectadores de su cuidada urdimbre que demandó más de siete años y alberga en su trama una particular visión del mito tehuelche. Su construcción demandó, con justicia, la utilización de lanas patagónicas, tinturas locales, técnicas ancestrales de teñido y la creatividad de los lugareños. Lograr esto incluyó una paciente investigación sobre la mitología tehuelche, flora, fauna, geografía y condiciones climáticas de la zona y luego se instó a escolares de distintos puntos de Santa Cruz a plasmar su impresión gráfica del mito quienes crearon más de 5000 imágenes que constituyeron la base del diseño definitivo del tapiz.
“Entretejiendo nuestra identidad”, declarado “de interés cultural” por el Gobierno de Santa Cruz, no ha sido definido arbitrariamente como viajero porque ha sido admirado más allá de las fronteras de la provincia que lo creó y ha sido objeto de la admiración del público europeo a partir de la declaración instrumentada por la UNESCO como “Patrimonio Cultural de la Humanidad” y su posterior exposición en París y numerosas locaciones españolas. El regreso del tapiz a Francia es ya un hecho, porque “próximamente”, según informó la municipalidad de Puerto San Julián, participará de “una muestra de tapices muy amplia”, mientras tanto los curiosos podrán ver esta obra colectiva en Jaramillo y, de paso, conocer algo más sobre la historia de esta localidad vinculada a árboles de piedra y las huelgas obreras que hicieron trágica la Patagonia, que enamoró a grandes cineastas como Héctor Olivera (“La Patagonia rebelde”) y Carlos Sorín (“Historias mínimas”).


























































